Revista Constantes nº 52: Editorial
Repaso Global a un año.
Puede que, cuando se haga repaso a lo que ha significado, profesionalmente hablando, el año 2001 no sean pocas las voces que sitúen este periodo como el tiempo en el que la Administración comenzó a poner en práctica una política de recortes, ajustes y, especialmente con la enfermería, como no se había dado en anteriores ejercicios. La llegada a la Consejería, y al SAS, del equipo encabezado por Francisco Vallejo si en algo se está significando es en lo cicatero que demuestra su disposición para facilitar las mayores, o más deseables, cotas de empelo en el conjunto del colectivo, en beneficio de la atención al ciudadano.
Las cosas son así y corresponde a instituciones independientes como el Colegio Oficial, salir en defensa de los intereses de la enfermería que no pasan, desde luego, por el actual panorama donde la emigración - a veces en número preocupante- es una realidad que no inquieta a quien tiene la obligación de formar diplomados en relación a las necesidades del Sistema.
Desde esta institución se han reiterado las voces críticas, en esta y otras direcciones, conscientes como somos de que corren malos tiempos para la profesión. Nos gustaría divisar un panorama de distinto color pero la realidad del paro y la posibilidad de que se lleve a cabo una normativa sobre la colegiación pondrá en situación discriminatoria a aquellos enfermeros que, decididos a emigrar en busca de trabajo, sufrirán insistimos, la discriminación respecto a profesionales de otra nación, al ser requisito imprescindible cuando se trata de desempeñar un puesto en, por ejemplo, Italia o Reino Unido. Esta medida tendrá una grave repercusión tanto para los profesionales como para la sociedad que se verá privada de una defensa sobre la buena praxis del titulado.
Pero, junto a ello, no debemos esconder que seguimos confiando en el futuro de la profesión en momentos donde acaban de ver la luz, en el BOE, los nuevos estatutos de la Organización Colegial que dan pie a esperar los nuevos tiempos con aires de esperanza conforme se atisba en el capitulo de atribuciones otorgadas por el Estado a nuestra Organización. El Colegio seguirá apostando por su labor de protección en muchos frentes (jurídico, docente, servicios) pero 2002 podría abrir nuevas vías para una profesión agobiada por la incomprensión de los poderes públicos, como es el caso de Andalucía.