Revista Constantes nº 63: Editorial
Preparados para el nuevo año

Constantes está de nuevo entre nosotros. Complicaciones ajenas a esta organización han retrasado, un poco, este número 63. Lo que no se ha retrasado –sino que lo hemos pillado carrerilla- es el ritmo de trabajo que el Colegio Oficial de Enfermería de Córdoba se dispone a emprender (si es que alguna vez hemos parado). El nuevo 2006 viene lleno de retos competenciales y profesionales.

Llámese Especialidades, prescripción de medicamentos, fomento de la contratación de más personal sanitario o el valor de los colegios profesionales en el mapa sanitario… Déjenme anunciarles que esta Junta de Gobierno, que tengo el placer de presidir, se prepara para el nuevo año.

Como ya conocerán, el 6 de mayo de 2005 se marcó un antes y un después en la Historia de la Enfermería. El Gobierno aprobaba el Real Decreto de Especialidades de Enfermería. Toda una victoria a años y años de protestas y movilizaciones.

No obstante, solo será un punto y seguido porque nuestra lucha no cesará ahí. No estamos dispuestos a que se quede en papel. Ahora hay que crear las Unidades Docentes de cada Especialidad aprobada, a corto/medio plazo, en beneficio de los miles y miles de enfermeros y enfermeras que ejercen (o ejercerán) en la provincia. Conocemos y recibimos el compromiso de la Junta de Andalucía para la puesta en marcha tales unidades. La disposición es buena, pero me temo que el proceso será lento.

No vamos a perder ni un momento en buscar las fórmulas que nos permitan desarrollar el Real Decreto de Especialidades. Tampoco en otras reivindicaciones como la carrera profesional, reducir el número de agresiones a sanitarios, alcanzar la licenciatura en Enfermería (cuatro años y 240 créditos), poner en valor y reconocer la figura del enfermero emérito o alcanzar la autonomía profesional plena.

Precisamente, para alcanzar nuestra mayoría de edad se ha apostado por una cuestión que promete ser el caballo de batalla. Me refiero a la propuesta –importada desde Cataluña- de que los enfermeros puedan prescribir recetas de una lista cerrada de medicamentos. Las voces en contra no se han hecho esperar, sobre todo del lado de los facultativos. Desde el Colegio de Enfermería de Córdoba aplaudimos y defendemos esta idea que ya se practica en países como Reino Unido, Estados Unidos, Canadá u Holanda.

Creemos tener suficiente responsabilidad y madurez para hacerlo. Aliviaría el tiempo de espera y se mejoraría la calidad asistencial a los miles de andaluces que tienen que pasar toda una mañana para que les receten unas simples pastillas. Nuestro argumento para los disidentes es que, lejos de “robar” competencias lo que pretendemos es “compartirlas”. Sin más.

Pondremos el empeño necesario; el mismo empeño que hemos dedicado a cuestiones legales que, mediante el gabinete jurídico del colegio, se han resuelto a favor del colectivo. Las últimas se incluyen en este número.

Estas y otras actuaciones están dando al Colegio de Córdoba el lugar que le merece en el espectro profesional de la provincia y se ha configurado como un organismo referencial. No entiendo cómo todavía se duda (gracias que sólo unos pocos lo hacen) del valor de una organización colegial como esta. La Enfermería es consciente de que somos garantía para la defensa de los intereses de la profesión desde una postura independiente, sin más ataduras ni compromisos, que los que afectan, única y exclusivamente, a la propia profesión.

Es por eso que capítulos tan interesantes como el empuje de las Especialidades, la mejora salarial que merece la profesión, la ratio por habitante o la imagen del enfermero, son capítulos pendientes para el Colegio. Con renovadas ilusiones y capacidades nos pondremos a trabajar de forma seria, rigurosa, profesional e independiente.

Pero hasta entonces, permítanme felicitarle, en nombre de toda la Junta de Gobierno, para las fechas que nos pisan ya los talones. Feliz Navidad y Próspero 2006.


Florentino Pérez Raya

Presidente del Colegio de Enfermería de Córdoba